Si estáis alojados en Cala Canyelles, una excelente opción para una excursión de un día es visitar la ciudad de Girona, a menos de una hora en coche. Esta ciudad, llena de historia y serenidad, invita a pasear sin prisas por calles empedradas, respirar el ambiente antiguo y descubrir rincones que parecen detenidos en el tiempo.
Uno de los lugares más emblemáticos es, sin duda, la postal del río Onyar, con sus casas de colores reflejadas en el agua y los puentes que lo cruzan, cada uno con su estilo y su época. Es imposible no detenerse un momento a contemplar el paisaje.
Otra parada imprescindible es la Catedral de Girona, situada en lo alto del casco antiguo, en el corazón de la Força Vella, la antigua fortificación romana. Su escalinata monumental y su mezcla de estilos arquitectónicos la convierten en un símbolo de la ciudad y un lugar cargado de historia y espiritualidad.
Girona también es ideal para quienes disfrutan explorando a pie. Caminar por su Call Jueu (barrio judío), uno de los mejor conservados de Europa, es sumergirse en siglos de cultura. Además, si eres amante de las series, seguro que reconocerás algunas localizaciones de Juego de Tronos, rodadas en estas mismas calles.
Una escapada a Girona es una forma perfecta de complementar tus días de naturaleza y mar con un toque de historia, arte y calma urbana.